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Vida de profesor

La alfombra voladora, nunca mejor dicho

La alfombra voladora, nunca mejor dicho

¿De qué nacionalidad es el artista que ha fabricado una alfombra para el Aeropuerto de Sacramento (EEUU) que cada vez que se pisa da la sensación de que uno sobrevuela la ciudad? En efecto, como no podía ser de otra forma, es un iraní.

Vía

El búho ciego, de Sadeq Hedayat

El búho ciego, de Sadeq Hedayat

Han caído en mis manos, por una de esas casualidades que tiene la vida y que hacen a uno pensar que los libros nos eligen a nosotros y no viceversa, han caído, digo, unas fotocopias de El búho ciego (Buf-e kur) del iraní Sadegh Hedayat aparecidas hace 30 años en el "Anuario de filología" (1975, número 1, pp 135-192), aunque publicadas en persa en 1941. Esta obra también la han editado recientemente en español Siruela e Hiperión.

Jamás pensé que hace 70 años alguien pudiera escribir en Irán lo que se narra en esta novela. Pero más sorprende, si cabe, la manera de maestro titiritero en que Hedayat mueve el alma de su protagonista, drogado y muerto, transladándole de la locura a la razón sin solución de continuidad ayudado de una simbología que despertaría las envidias de Antonio y Manuel Machado, Rimbaud, Verlaine y Baudelaire. No en vano, este autor anhelaba París, ciudad a la que soñaban ir todos los simbolistas españoles e hispanoamericanos cuando era la época dorada de esta corriente literaria, a la que Hedayat se apuntó tarde, razón ésta por la que, quizá, acabaría suicidándose en la Ciudad de las Luces.

Cuando se escribió esta obra estaba de moda Freud y el psicoanálisis, pero aquí el autor, a pesar de ser una obra plenamente edípica, va mucho más allá de ello. Se aproxima a la psicología de Jung, cuando todavía no era muy conocido, donde los arquetipos (la virgen, la madre, la amante...) y el inconsciente colectivo (que Hedayat describe como "la canalla") afloran una y otra vez desde el subconsciente del protagonista para provocar en el lector un tumulto debido a que el autor es capaz de mover la cámara de tinta por los entresijos del cerebro del personaje, llegando a ofrecernos destellos imposibles de captar del consciente, del preconsciente y del inconsciente.

No creo que Hedayat haya sido capaz de contestar en este relato a la pregunta "¿qué experimentarán los muertos que se dan cuenta de que han fallecido?", pero eso es lo de menos. La forma, como en toda narración simbólica o modernista, prima, en mi opinión, sobre el fondo. 

No ha podido haber mejor lectura para este primer día del año persa. Por cierto, si les gusta este poema de Allan Poe deberían leer el libro.

Radio Nacional de España me entrevista

Hoy he recibido este email:

Hola Rafael,
te escribimos de EL OMBLIGO DE LA LUNA, DE RADIO NACIONAL DE ESPAÑA. Habíamos guardado tu dirección porque nos gustaría hacerte una llamadita por teléfono algún día que te venga bien y nos cuentes tu experiencia en Irán.
¿Qué te parece?
Un saludo,
Pues obviamente me parece bien, y más si se trata de un programa con el formato de "El ombligo de la luna", construido por los oyentes, con una filosofía comunicativa muy parecida a la de los blogs. No sé qué día me entrevistarán, esto nunca se sabe, de hecho la entrevista que me hicieron los de Telecinco creo que aún no se ha emitido.
Les dejo con la descripción del programa que hacen en su web. Me gusta cuando dice que "allí donde hay un teléfono móvil hay una unidad móvil", pues ese es el periodismo ciudadano que desde hace tres años prefiero, alejado de los intereses que van más allá de la información veraz. Esta frase se aplicará pronto a la televisión ("allí donde hay un teléfono móvil con cámara..."); no en vano el cámara de Telecinco me comentaba su temor a los nuevos aparatos cada vez más pequeños, de mejor calidad y mucho más fáciles de utilizar que el armatoste que él llevaba, pues cualquiera podría tomar excelentes imágenes y darlas a los medios, con lo cual tendría que buscarse otro oficio.
En la oferta de Radio 1 aún hay hueco para la experimentación con EL OMBLIGO DE LA LUNA desde la media noche hasta las dos de la madrugada. Miguel Ángel Chacón dirige este programa y Ana Solanes es su presentadora. Se trata de un formato especialmente diseñado para fomentar la participación de los oyentes. Siguiendo la máxima de que donde hay un móvil, hay una unidad móvil de RNE, los oyentes se convierten en corresponsales permanentes del programa. Gracias a ellos se mantiene el ritmo de las entrevistas y se favorecen los debates sobre los temas que interesan a los ciudadanos.

El espacio incluye desde entrevistas íntimas hasta debates sobre temas de interés ciudadano, pasando por recorridos noctámbulos por el mundo, las narraciones breves, el misterio y el sx.

En EL OMBLIGO DE LA LUNA se leen cuentos y narraciones breves con la participación de los oyentes.
ACTUALIZACIÓN 1
Me acaban de confirmar que la entrevista será la noche del martes 28 de marzo al miércoles, en algún momento entre las 00:00 y las 2:00 de la madrugada. Si ustedes no viven en España o no tienen acceso a Radio Exterior de España, pueden escucharla aquí haciendo "clic" en "Radio 1 en vivo".
ACTUALIZACIÓN 2
La entrevista será a las 12:40 de la noche del martes al miércoles, hora de España (23:40 GMT). Para mí serán las 3:10 de la madrugada, pero seguro que merece la pena.
ACTUALIZACIÓN 3. 28 de marzo de 2006
Como el presidente de Irán ha decidido no cambiar la hora para ahorrar energía, en vez de a las 3:10 la entrevista será a las 2:10 en tierras persas  
ACTUALIZACIÓN 4. 29 de marzo de 2006
Pueden ustedes escuchar la entrevista aquí (3.5 MB, 7:23 segundos). Me ha parecido curioso que la presentadora se dirigiera a mí un par de veces como "oyente" cuando, he de reconocer, es difícil escuchar el programa en Irán y más a esas horas. Sin embargo, sí que intentaré escucharlo cuando vuelva a España, pues parece que tratan unos temas interesantes. Supongo que será su costumbre porque el programa, al parecer, está hecho por y para los propios oyentes, filosofía ésta que me encanta como forma de comunicación.

Feliz año 1385

Feliz año 1385

Hoy es el último día del año 1384 (o 2564 si se cuenta desde el Imperio Aqueménida). Los iraníes lo celebrarán comiendo pescado hasta que a las 21:55 (hora de Teherán) se produzca oficialmente el cambio de año, momento en que todas las familias, muy atentas a la televisión, empezarán a besarse y a darse regalos o dinero.

Hay una serie de símbolos, las siete eses, que todas las familias tienen en sus casas durante estos días de Navidad persa. Uno de ellos es el pez, pero a mí se me murieron los dos que compré... ¿es ese un mal augurio para 1385?

!Sale no mobarak

Un lugar para vivir

¡Menudo peliculón! Casi todos los días tengo la suerte de ver alguna película iraní ya que sólo cuesta un euro adquirirlas en las calles de Teherán, donde existe un "top manta" legal. Hoy me tocó ver Un lugar para vivir (A Place to Live, 2003) donde se cuenta la historia de una familia que vivió siempre en la frontera iraní con Irak hasta que llegó el maldito ataque del detestable Saddam Hosseim que destruyó su casa y sus ilusiones.

La historia de la creatividad humana demuestra que la falta de libertad a la hora de escribir un libro o de hacer una película despierta el ingenio de los autores. Y de ingenio andan muy sobrados los intelectuales iraníes. De este modo ¿cómo se podría tratar un tema tan delicado como la guerra contra Irak sin caer en el maniqueísmo facilón ni en el alegato patriótico demagógico?; pues como lo trata Bozorgnia: aproximando la cámara a los personajes para captar sus sensaciones cuando les atacan los iraquíes y cuando les defienden los soldados iraníes. Si a eso le añadimos de fondo una historia de amor entre un iraní y una iraquí, el cóctel que se forma es enormemente emotivo.

En este blog han escrito algunos hablando de los mártires iraníes. Uno tiene que ver este tipo de películas para percatarse, a ciencia cierta, de su auténtico valor y entrega por su pueblo.. Fueron capaces de doblegarles con una precariedad de medios mucho mayor que los iraquíes, pero claro, los protagonistas de la película no saben que habrá que esperar la victoria durante 10 años. ¿Dónde vivir mientras tanto?

El rojo

Dicen en Irán que el rojo es el color del amor, pero también suena en los taxis una canción cuya letra afirma que más bien es el negro, por eso lo llevan todas las mujeres por la calle. Yo no sé si el amor es o no cromático, lo que si está claro es que la sangre es roja, y ella es el protagonista principal de la película El rojo (The red) dirigida magistralmente por el iraní Fereidun Jeirani en 1998.

El artículo 1117 de la ley islámica, que se aplica en Irán, indica que la mujer deberá dejar el trabajo si éste provoca conflicto familiar. En principio parecería una ley lógica, pero claro, sólo se aplica a las mujeres y nunca a los varones. La cuestión es que un marido con celos patológicos que no soporta que su mujer trabaje ni que se relacione con otras personas hará todo lo posible para que su enamorada permanezca con él todo el tiempo, y si para eso hay que irse al otro mundo con ella, pues se hace.

Por tres veces intentó la mujer divorciarse del marido por los malos tratos, pero siempre el juez, escondido tras una fría e inhumana amabilidad, dictaba a favor del hombre. Incluso su propia familia intentaba disuadir a la víctima de que se divorciara. La mujer dejó su trabajo de enfermera para agradar a su marido, pero ni con esas, oiga...

Miedo da saber que esta película está basadaen hechos reales, como los que suceden diariamente en Irán, en España, en Estados Unidos, en China, en República Dominicana, en Haití... Por cierto, mientras buscaba estos enlaces di con un libro de reciente publicación titulado Breve historia de la misoginia. que supongo que habrá que comprar, a pesar de los 20 euros que, sin lógica alguna, cuesta.

La alfombra del viento

La alfombra del viento

El sueño de aquella mujer japonesa era adquirir una preciosa y duradera alfombra persa para la ceremonia tradicional que se avecinaba en su ciudad de Japón. Sin embargo, la mujer fallece, así que su hija y marido quieren hacer realidad su sueño, por lo que se desplazarán a Irán a por la alfombra. La sorpresa fue molesta cuando, al llegar,  se encuentran con que la alfombra no está termina, es más ¡ni siquiera la han empezado a tejer porque se les olvidó! El marido, triste, ve que no puede hacer realidad el sueño de su esposa, pero las buenas gentes de Isfahán intentarán tejer la alfombra en ¡sólo veinte días! ¿Creen ustedes que lo conseguirán?

El argumento de La alfombra del viento (The wind carpet, 2003), como en casi todas las películas iraníes, es lo de menos, no es más que una excusa para mostrar paisajes, situaciones, relaciones, sensaciones... A cualquiera que haya estado en Isfahán se le encenderán los ojos al ver que las escenas se suceden con tan bella ciudad como escenario de fondo. Amor, humor, drama, comedia... el director Kamal Tabrizi lo ha bordado.

Para el que lleva casi medio año viviendo en Irán, como es mi caso, no se le escaparán detalles de la película, como las agresivas discusiones de los taxistas entre ellos por llevarse al cliente, mentir diciendo que los problemas están resueltos cuando en realidad no lo están, tratar a los extranjeros simp´ticamente pero como si fueran un poquillo tontos...

Es un alegato a favor del intercambio cultural ya que las ceremonias religiosas budistas se suceden a las islámicas, creando una atmósfera capaz de conjugar todas las creencias y tradiciones como si sólo hubiera una. No en vano es una coproducción irano-japonesa.

Charlando con la Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi

Charlando con la Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi

El pasado miércoles tuve la suerte de charlar con la Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi. Hablamos de mujeres, de política y de injusticias. Comentamos opresiones, presiones y desdichas. Eso sí, fuí como admirador suyo, no como periodista, no vaya alguien a acusarme de no tener el carnet de la santa profesión de contar.

Su rostro permaneció triste durante los 22 minutos que duró la conversación porque acababa de recibir una amenaza de muerte contra ella y su familia por parte de un cobarde escondido tras el anonimato. Esa preocupación se mezclaba con una mirada inquisitiva: Yo soy varón y los de mi género, a ella y a muchas mujeres, no les dejan desarrollar todo su potencial. De todas formas, siempre cuenta maravillas de su marido, y es que detrás de toda gran mujer...

Más bajita de lo que pensaba pero con una energía sobrenatural, bebía té, comía dulces y fumaba compulsivamente cigarrillos mientras describía orgullosa las tres Organizaciones no Gubernamentales que coordina. Irán debe mucho a esta mujer, pero parece que algunos no lo valoran.

Dicen las malas lenguas que le dieron el Nobel por un asunto meramente político. Presionar, ya saben. ¿Y qué? Con el millón de euros que recibió no se ha comprado un palacio ni se dedica a estar todo el día en la "pelu" o en la piscina. No. Lo ha invertido todo en mejorar sus ONG.

Es abogada y se ocupa de clamorosas injusticias contra los niños, las niñas y las mujeres. Entre un caso y otro se dedica a recorrer el mundo dando conferencias. De hecho no pudo asistir a las manifestaciones del día 8 de marzo porque estaba en París, aspecto este que algunas feministas le echaron en cara.

El gobierno la respeta aunque no dé apoyo económico para sus proyectos. Es un detalle digno a tener en cuenta que no le prohiban su trabajo cuando ella parece que se mueve por la línea roja. La comunidad internacional vigila muy de cerca su seguridad. De hecho, tiene permiso para dar clases en la Universidad de Teherán. "Soy iraní, por tanto tengo que vivir en Irán", dice. Pero claro, ¿quién puede aguantar cuando la amenazan casi todos los días?

Modesta, sencilla, más simpática de lo que suele ser habitual en ella con los hombres, esta mujer es una referencia obligada para todos aquellos que buscan la paz. Ya la he introducido en mi mochila, que me acompaña siempre, de los seres humanos especiales que me voy encontrando por el mundo.

Recibe asiduamente regalos desde cualquier lugar del planeta, por eso sus oficinas están plagadas de retratos que le hacen y de estupenda artesanía, como el jarrón personalizado de la fotografía.

ACTUALIZACIÓN

Hoy algunos medios se hacen eco de la amenaza de muerte a la Sra. Ebadi, que ya me comentó el miércoles.

ACTUALIZACIÓN 24 de marzo de 2006

Hoy me entero de que Shirin Ebadi estará en España asistiendo al V Foro de la Alianza Mundial de las Ciudades Contra la Pobreza, que tendrá lugar entre el 29 y el 31 de marzo de 2006 en Valencia.

El observador de secretos

El observador de secretos

Otro libro que no he podido evitar comprar, a pesar de lo mucho que me dolió el bolsillo: El observador de secretos, coordinado por Esrafil Shirchi (ed. Gooya, Teherán, 2005). Se trata de una edición de lujo que trata sobre la caligrafía persa desde un punto de vista esotérico, plagado de exquisitas ilustraciones y caligrafías que, aunque ininteligibles para el neófito, transmiten un "no sé qué" gozo estético. La portada la pueden ver en la imagen de arriba, donde se muestra el título del libro a base de esmerados trazos y la famosa caligrafía con forma de paloma que dice "Alá es el más grande".

 

Les dejo con dos fotografías que he hecho a dos páginas del ejemplar. La primera caligrafía significa el siguiente verso de Hafez (p 54): Mi cabeza sumisa y el ladrillo de la puerta de la taberna. La segunda (p 86) indica las palabras de Rumí: Veré tu belleza / si abro mis ojos / beberé todo tu vino / cuando abra mi boca.

 

Diccionario de la Real Academia Española en persa

Hoy asistí a la presentación de la segunda fase de la traducción del Diccionario de la Real Academia Española al persa. Entre los traductores se encuentran algunos de mis estudiantes y estoy plenamente orgulloso del rigor de su trabajo. Hace unas semanas ya me pasé por las oficinas que se han montado para llevar a término esta labor inmensa y quedé gratamente sorprendido. Ocho jóvenes, cuatro varones y cuatro mujeres, se dedican a volcar al persa, de forma exhaustiva, todas y cada una de las definiciones dadas por la Academia.

Las dificultades no son pocas. La censura de determinados téminos y definiciones hay que tenerla en cuenta; del mismo modo, el gasto económico para consultar a los expertos iraníes, pagar los sueldos, comprar los diccionarios especializados y el material informático, no es baladí. Mahmud Alizadeh, el coordinador de la obra, ha arriesgado su tiempo y dinero por conseguir su sueño que, aparte de suponerle cuantiosas ganancias económicas en el futuro, ayudará a la cultura española a abrir una pequeña puerta más para facilitar el denostado diálogo entre civilizaciones.

La primera fase se ha cumplido exitosamente. Veremos si la fase de edición, en que van a entrar ahora, se produce sin problemas. Mucha suerte para los chicos y chicas del "DRAEP".

Chahar Shanbeh Suri

Chahar Shanbeh Suri

Mañana es el último miércoles del año, conocido como Chahar Shanbeh Suri, y los iraníes lo celebran la noche de hoy martes tirando petardos por las calles. Ayer mismo pasé un miedo terrible porque el taxista que me llevaba se dedicó a tirar petardos a la calle mientras conducía; por un momento llegué a pensar que alguno nos explotaba dentro.

No en vano, el gobierno ha puesto en la televisión una campaña para concienciar a los ciudadanos de los peligros de esta tradición que, aunque haya sido capaz de sobrevivir a las invasiones de los árabes, de los mongoles y de Alejandro Magno, no deja de ser fastidiosa. Eso sí, no he visto a una sola mujer tirar estas pequeñas bombas, no sé si es que lo tienen prohibido o porque poseen más sentido común que los varones.

Mis estudiantes me han avisado muy seriamente: "Profesor, no se le ocurra salir a la calle porque hay riesgo de que acabe en el hospital". Yo pensaba tener hoy una noche tranquila en mi casa traduciendo El hotel de las novias, pero son tantas las invitaciones que he recibido para celebrar esta noche, que al final iré con quienes primero me lo ofrecieron. Creo que en esta celebración tendré que saltar por encima del fuego, en la línea de lo que se hace en España con las hogueras de San Juan.

Aparte de los fuegos, hoy da gusto entrar a las casas de los iraníes porque relucen como nunca, ya que es tradicional que hoy se haga un "lavado completo y profundo" de la casa.

Aprovechemos los últimos días del año persa 1384.

ACTUALIZACIÓN

Al anochecer, camino de la oficina de taxis, me encontré con una mujer que lloraba porque le había estallado un petardo en la cara y se la llevaban urgentemente al hospital. Mientras continuaba mi camino, los graciosos, algunos de ellos personas adultas, tiraban petardos delante de mí, y cada vez que me llevaba los brazos a la cabeza por el susto se reían. Incluso algunos inconscientes se dedicaban a tirar petardos desde un séptimo piso. Una vez dentro del taxi, algunos energúmenos se dedicaban a tirar ramas de árbol en llamas dos metros antes de que pasara mi coche. Muy, muy simpática esta tradición. Pero mucho. Habría que buscar las raíces psicológicas de esta negra costumbre porque, ciertamente, es patológica.

ESCUCHEN LA BATALLA CAMPAL QUE SE DESATÓ EN LAS CALLES DE TEHERÁN (54 segundos)

La clave y el Cervantes

La clave y el Cervantes

En el próximo número (o el siguiente) de la revista La clave va a aparecer un artículo titulado Irán con acento latino en el que me citan porque se toman datos del artículo que escribí acerca de la situación de la lengua española en Irán para el libro conmemorativo de los 15 años de existencia del Instituto Cervantes. Este prometedor libro, plagado de colaboraciones de escritores de primera fila, está en imprenta y saldrá dentro de algunos meses.

José Luis Balbín: gracias por ocuparse de estos asuntos en su excelente "programa de televisión arrevistado".

Bajo el melocotonero

Bajo el melocotonero

Si uno quiere echarse unas risas basadas en el mal gusto puede pasarse por alguna de las salas de cine de Teherán para contemplar el esperpéntico espectáculo de Bajo el melocotonero (Under the peach tree) dirigida por Iraj Tahmasb. Lo más patético de todo es que da una imagen muy frívola de la mujer, estupidizándola y haciéndola parecer un ser absurdo y ridículo. Con los tiempos que corren y más por estos lares, debería estar penalizado que hicieran este tipo de películas insultantes y degradantes para la mitad de la población humana.

Del argumento mejor no hablo, por lo mediocre que es. Es una supuesta comedia que más se asemeja a una tragedia por insultar y menospreciar de forma tan descarada a las mujeres. Pero las féminas, ocultas bajo sus velos, se reían en el cine... Siempre es bueno reírse de una misma, pues al fin y al cabo nada es demasiado importante, pero que se apliquen el juego TODOS.

A un parche pegada

Cuando uno pasea por las calles de Teherán es normal encontrarse con transeúntes que llevan un esparadrapo en la nariz. Lo primero que uno piensa es que se debe al gran número de accidentes de tráfico que ocurren en esta ciudad. Luego uno deduce que se trata de un parche para filtrar la tremebunda contaminación que se acumula en estos lares. Finalmente, a uno le aseguran que se debe a que en Teherán se ha puesto de moda la operación estética de nariz, y son muchos los jóvenes que acuden a moldeársela.

Sin embargo esta es una moda que dura muchísimos años. Lean ustedes este pasaje de Negro sobre negro de la escritora Ana Briongos (ed. Laertes, Barcelona, 1996, p 34):

Recuerdo que durante el Nowruz que pasé en Irán cuando era estudiante de la Universidad de Teherán en el año 74, la residencia de chicas donde me alojaba se vació. Muchas se fueron a sus pueblos y muchas otras aprovecharon los días de fiesta para operarse la nariz. Los hombres persas presumen de grandes narices, en tanto que las mujeres presumen de narices pequeñas y perfectas, pero casi todas son operadas (...)

Sin embargo, este periódico inglés parece que acaba de descubrir el fuego.

Tele 5 me entrevista

Hoy ha estado entrevistándome el equipo de periodistas que ha enviado Tele 5 a Irán para cubrir las noticias que continuamente genera este país y que parece que interesan a la comunidad internacional.

El encuentro fue en el Museo de Arte Contemporáneo y allí me preguntaron cosas como "¿qué hace un tipo como yo en un sitio como este?", ¿cuál es tu opinión sobre la situación de la mujer iraní?" y "¿qué piensas del desarrollo de la bomba atómica por parte de Irán?". Entre pregunta y pregunta van a poner imágenes en las que paseo por el museo mientras contemplo, con cara de "interesante", algunos cuadros.

Obviamente, un medio como la televisión no permite profundizar en las preguntas planteadas por lo que las respuestas fueron demasiado superficiales. Igualmente hay que tener mano izquierda y contestar de forma diplomática, aunque no sé si lo conseguí.

Yo hubiera preferido que hicieran la entrevista a mis estudiantes, los cuales son los que tienen verdaderas cosas interesantes que contar, pero ha sido todo tan precipitado que nos fue imposible reunirles, así que me han tenido que entrevistar a mí solo.

Por cierto, aparezco sin gafas porque había algún problema con la luz (no es por vanidad). La breve entrevista creo que la emitirán en alguno de los informativos de mañana.

Aparte de esto, hoy me han llegado dos noticias extraordinarias: Tengo el visto bueno de la Embajada para representar, una vez traduzca al español, la obra El hotel de las novias en Teherán y este miércoles voy a encontrarme con una de las personalidades iraníes más interesantes del panorama internacional: Shirin Ebadi.

Omar Khayyam

Omar Khayyam

Venden en las librerías teheraníes unas ediciones de lujo de las obras de los poetas nacionales de Irán. Buena parte del poco dinero que me traje de España me lo estoy dejando en estas publicaciones. Por ejemplo, he adquirido recientemente una edición de los poemas de Omar Khayyam, repleto de pinturas y caligrafías en papel couché, de ese que huele tan bien, que da gusto acariciar y tener entre las manos a pesar de su gran tamaño.  Entre cuarteta y cuarteta del genial poeta uno va descubriendo las bellas pinturas de Shakiba y la fina caligrafia de Khanlarzadeh que hacen del acto de lectura poética una experiencia deliciosa.

Una voz, mientras duermo, grita,

"La flor debería abrirse con el cielo de la mañana"

Y un reiterado susurro -mientras despierto-

"La flor que una vez nació morirá para siempre". 

El hotel de las novias

El otro día, recorriendo una de las bellas librerías de Teherán, me encontré con la obra de teatro de Chista Yasrebi El hotel de las novias  (editorial Namira, Teherán, 2004) y no me pude resistir a comprarlo.

Esta obra trata sobre dos mujeres enfrentadas al paternalismo y violencia machista. Las reflexiones de las víctimas van surgiendo desde lo más profundo de su dolor logrando conmover al lector. Me ha transmitido tantas sensaciones que estoy pensando en traducirlo al castellano con la ayuda de algunos iraníes y ¿por qué no? que la represente alguien algún día en la lengua de Cervantes.

Ahí va uno de los monólogos más dramáticos (perdonen la traducción improvisada) sobre el asunto del sighe:

LA MUJER (A): La primera noche él durmió en otra habitación pero me convenció para que le planchara su camisa porque se le había arrugado. Me molestó un poco pero él me aseguró que no sabía hacerlo. Me lo agradeció tanto que me autoconvencí de que ese detalle carecía de importancia. Pensé que ayudarle no supondría ningún problema.

La segunda noche, después de cenar, me pidió que le cosiera el botón de su chaqueta. Me dijo que el botón se le descosió hace unos días y que no encontraba a nadie para cosérselo. Sentí pena por él. Por eso se lo cosí (Se limpia los ojos con un pañuelo).

Quise llamar a una de mis amistades. Él se sentó junto al teléfono para escuchar lo que yo decía. Después de un rato, cogió el teléfono de repente para saber si era un chico o una chica quien hablaba conmigo. Me lo devolvió cuando se aseguró de que la otra persona era una chica. Se enfadó y dijo: "¡Deja de hablar pronto! ¡No te doy dinero para que gastes tu tiempo hablando por teléfono! Luego me quitó el teléfono y lo desconectó cuando yo no había acabado mi conversación.

Me enfadé y quise abandonar la habitación para telefonear a mi amiga. Pero él cerró la puerta. Yo rompí a llorar. Se acercó y me dijo que me amaba y que por eso no quería que yo hablara con nadie más que él. Que yo debería pasar mi tiempo sólo con él. Que él necesitaba todo mi afecto.  Dijo que nadie le apreciaba. Después me trajo una taza de té y me explicó brevemente algunas historias sobre su soledad.

Por la noche me pidió que le hiciera un masaje en los pies. No acepté pero él me abofeteó y me dijo que llamaría al recepcionista del hotel para llevarme abajo si hacía cualquier ruido. Por eso le hice el masaje en los pies.

Por la noche, mientras yo dormía, se acercó a mi cama. Primero le supliqué. Después se enfadó y me golpeó. Me dijo: "¡me quejaré de ti! ¡Diré que mi mujer me engaña con otro!" Me dijo que encontraría a dos testigos que declararan falsamente contra mí, y depués me darían latigazos. (Se cubre la cara).

Decidí gritar. y salir corriendo de la habitación pero él la había cerrado con llave. Dijo que nadie podría oír mi voz, incluso aunque gritara mucho y que, si me oyeran, nadie intervendría en una discusión de pareja.

Además sólo es el hombre quien puede elegir. Un hombre puede golpear a su mujer hasta matarla si ella no le obedece. (Pausa).

Dijo: "No te he obligado a casarte conmigo para nada. ¡Yo tomé a una esposa para usarla!  

(p 97)

Que la sequía, la mentira y la guerra sean alejadas de nuestro país

Estos días hay una interesante exposición en Barcelona titulada El imperio olvidado, el mundo de la antigua Persia. La verdad es que si ustedes tienen la posibilidad de asistir les recomiendo que no se la pierdan. Para los que vivimos lejos de allí nos podremos conformar con esta exquisita entrevista que hace Jacinto Antón a Mohammad-Reza Kargar, el director del Museo Nacional de Irán. Les dejo con algunas frases interesantes:

R. No cortamos las relaciones con nuestra historia por razones religiosas. Piense que nosotros leemos ahora poemas de hace mil años y los entendemos perfectamente, mientras que a un inglés le cuesta comprender bastantes palabras de las obras de Shakespeare. No ha habido muchos cambios culturales en nuestro país. Incluso el islam que se aceptó no es el mismo preponderante en el mundo árabe. El chiísmo está más cerca de los cultos y creencias ancestrales iraníes que el islam suní. Por otro lado, tenga en cuenta que cuando en los relieves de Persépolis Darío está diciendo "Dios creó la felicidad, la luz", son cosas que asumimos perfectamente, no las vemos como algo de otra época. Como entonces, rogamos ahora: "Que la sequía, la mentira y la guerra sean alejadas de nuestro país".

R. No, no. Nuestra visión de Alejandro no es negativa. Se casó con una iraní, olvidó las enseñanzas filosóficas de Grecia y cambió sus ideas políticas. De hecho, se convirtió en un exportador de cultura iraní, en un Alejandro iraní. Sus sucesores no duraron y luego ascendió otro linaje nativo. Alejandro nada tiene que ver con Bush. En Irán, ¿sabe?, mucha gente le pone a su hijo de nombre Iskander, Alejandro: es una prueba de que no hay ningún odio hacia él.

Mujeres en Irán

Atención, pregunta: ¿Cuántos varones asisten a mi clase? El de la primera fila no cuenta porque es "el menda".

Mujeres: Si seguís así, pasito a pasito, con vuestro gran esfuerzo, lentas pero seguras, el futuro de Irán, ciertamente, será de vosotras.

Gracias a Mikel Ayestarán por las preciosas fotografías que nos hizo en la Universidad.

Leer El hereje en Teherán

La lectura de El hereje de Miguel Delibes (editorial Destino, Barcelona, 2004) en Teherán me ha producido cierta desazón. Hay un ejemplar en la biblioteca de la Universidad, por lo que recomiendo a los estudiantes que lo lean cuando puedan. Les dejo con algunas citas que no han dejado de tener actualidad, a pesar de que la historia se ambiente a inicios de la Edad Moderna:

Hace tiempo que no entran libros en España. El Santo Oficio acentúa su vigilancia. En este momento está revisando el Índice de libros prohibidos. Leer esos libros, venderlos o difundirlos constituyen de por sí graves delitos (p 19).

El creyente viene obligado a ser devoto. El mundo es un valle de lágrimas y debemos acomodar la vida a una idea religiosa y a una actitud de servicio (p 33).

Primero se deshizo de los papeles que se consumían rápidamente, después de caracolear unos segundos entre las llamas; luego de los opúsculos, de los papeles de mayor entidad y, finalmente, de las carpetas y de los libros, uno a uno, pacientemente, sin prisas. Algunos tenían encuadernaciones duras, de piel o de tela, con cantoneras para darles firmeza, y los restos tardaban en arder. A medida que iban desapareciendo las pilas de papeles y las hileras de libros de los estantes, Cipriano se sentía liberado de un peso como después de una confesión.  (p 398).

Pero cuando la tensión aumentó, Cipriano sintió un dolor agudísimo en axilas e ingles. Era como si una fuerza abrumadora, lenta y creciente, intentara sacar las apófisis de los huesos de sus respectivas cavidades, un descoyuntamiento. (p 443).

Mas las llamas consumieron antes sus ligaduras que su cuerpo y Juan Sánchez, al sentirse libre, se agarró al palo y trepó por él, con agilidad de mono, gritando a voz en cuello y pidiendo misericordia. La muchedumbre aplaudía y reía ante su actitud simiesca. (p 492).