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Vida de profesor

Pasteles por los muertos

Pasteles por los muertos Los jueves es muy normal encontrarse con cajas de galletas y de pasteles abiertas para que las gentes que pasean se sirvan ellas mismas. Suelen encontrarse en las mezquitas, en los centros comerciales y en las plazas situadas en sillas, mesas o en el mismo suelo. Es una tradición más para honrar a los muertos. En España todos nos abalanzaríamos ansiosamente a comerlas como el Monstruo de las galletas, pero en Irán el respeto es máximo e incluso las dulces viandas no se suelen agotar. El pueblo persa tiene un sentido de lo sagrado que vive de forma mucho más intensa que Occidente.

 

9 comentarios

Marya -

Irán es un país de contrastes, yo personalmente por encima de lo negativo y lo positivo, lo encuentro fascinante, siempre me sorprende.

Yo -

Tus saludos seran dados. Lamentablemente no dispongo de mucho tiempo para explicarte bien como funcionan muchas cosas aqui pero si te puedo dar un buen consejo: no te limites a los cometarios que te hacen tus estudiantes u otras personas allegadas a ti. Trata de salir mas a la calle, de buscar en la gente de a pie la estructura y el motor de esta sociedad.
No basta con visitar los tipicos lugares de interes, que hay muchisimos, tambien hay que ver los lugares escondidos que guardan muchos secretos de esta ciudad-pais que difiere mucho del resto de ciudades de este antiguo imperio.
Y siempre piensa que lo que tu publicas llega a mucha gente que pueden llevarse una idea erronea de las cosas que plasmas en tus comentarios.
Un saludo.

Mireya -

Bueno, cuánto dan de sí unas galletitas...yo no tengo ni idea de Irán, lo poco que sé lo estoy aprendiendo por tu blog, pero creo que el ser humano, en lo esencial, es muy parecido en todas partes...no creo que en el bello Irán se salven de ser avariciosos y otras cosas feas . En tu post, estableciste una comparaciòn muy clara entre ellos y nosotros los españolitos, con una conclusión tajante a favor de ellos. Entonces, nos hemos picado un poquillo, es normal, no?

Rafael -

\"Yo\", un saludo a la Universidad de Teherán dede donde nos escribes. No dudes en aclararnos más cosas a los que estamos de pasada, así nos enriquecemos todos de la enrome cultura de Irán

Rafael -

No, estimada Mireya, no creo que piensen que somos zampagalletas :-)

Bueno \"Yo\", no tuve la oportunidad de ver eso que describes de Moharrán; yo tengo una experiencia muy distinta de lo mismo. Pero no quiero entrar en discusiones porque estos temas son compicados y se puede herir muchas sensibilidades y ese no es el fin de este blog.

Yo -

Rafa la verdad eres un exagerado. Pero lo peor no es eso lo peor es que tu no has visto el intenso sentido de lo sagrado que tiene el pueblo persa durante el Moharram cuando se da comida por las calles a todos los que deseen comerla. Si vieras lo sagrado que resulta ver como se empujan y como van de mezquita en mezquita cogiendo hasta dos o tres veces una ravion de comida entonces comprenderias la enorme significacion que tiene en Iran el espiritualismo.
Ya te habia dicho una vez que deberias tener mas cuidado con las cosas que dices porque en muchos casos transmites una informacion que no se corresponde con la realidad. Si conocieras mas al pueblo persa te darias cuenta que en este pais el amor por lo material es tan profundo como en cualquier pais occidental. Aunque en apariencia no lo parezca pero claro esa es la impresion que se llevan muchos como tu que solo estan por aqui de pasada y se quedan en la superficie de esta sociedad.

Mireya -

Pues yo apuesto a que quizás no, Rafael, y menos ahora de cara al verano en que muchos se ponen a régimen para para lucir palmito, je, je.
Ya sé que lo dirás en tono irónico, pero como ésto lo leen tus alumnos...quisiera que no pensaran de nosotros como en ávidos zampagalletas...
Un besote

Rafael -

No estaría mal hacer la prueba, Mireya. Apuesto que todas las galletas desaparecen en cinco minutos. De todas formas entiende el tono irónico de lo que digo. Un saludo cordial

Mireya -

Caramba, tampoco hay que generalizar tanto, no? Cualquiera diría que en España somos unos trogloditas. No sé, cuando vuelvas haz la prueba, deja por ahí cajas con galletitas y quién sabe, a lo mejor te llevas una sorpresa...