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EjecuciónEl otro día tuvo lugar en Isfahán, la ciudad más bella de Irán, un espectáculo que congregó a un buen número de personas en torno a la muerte. Se ejecutó (vía) a un malnacido que secuestró a lo largo de su vida a 340 niñas. Claro, un bien-pensante condenaría al energúmeno a unos pocos años de cárcel e intentaría reinsertarlo en la sociedad más adelante, pero... ¿qué pensarían las 340 familias de las niñas secuestradas? ¿Qué haría usted si a su hija la rapta un desaprensivo durante varios años? En Irán, donde no hay dinero para organizar un sistema judicial con cárceles que acojan a la escoria de la sociedad no les queda más remedio que despacharles al otro mundo sin contemplaciones. Por supuesto en los civilizados Estados Unidos, con un sistema judicial infinitamente más rico, también habrían acabado ejecutándole, eso sí, sin tanta parafernalia para saciar las ansias de venganza de las enfervorizadas masas. Lo que no acaba de convencerme es que lo hagan en público y a la vista de los niños más pequeños, pero ya lo dijo Foucault en su excelente Vigilar y castigar: "Si la condena se hace invisible no sirve de escarmiento para posibles futuros delincuentes" (cito de memoria así disculpen la inexactitud). Es indudable que ahorcar a los criminales colgándolos de esas gigantescas grúas hidráulicas produce un efecto estético poco agradable pero extremadamente acongojador. En cualquier caso, no creamos que los iraníes son los únicos desalmados por entregarse a estos sádicos placeres amigos de Átropos ya que en España también funcionan este tipo de espectáculos mortuorios en los que el populacho disfruta con la posibilidad de que un torero o un trapecista de circo yerren en sus destrezas y, consecuentemente, fallezcan. Aprovecho para indicar, antes de que se me malinterprete, que estoy completamente en contra de la pena de muerte por bárbaras que hayan sido las afrentas de los condenados. ACTUALIZACIÓN 16 de noviembre De repente me encuentro hoy con un titular que cuenta las verdades a medias para dañar más a Irán (esta vez injustamente): "Irán cuelga a un hombre gay en público". Es como decir que "España encarcela a un adolescente por ser adolescente", cuando, aparte de serlo, es también un asesino en serie. La cuestión es que este hombre en efecto era homosexual, pero no se le mató por eso (a nadie han matado jamás en Irán por ser sólo homosexual, de hecho las operaciones de cambio de sexo están subvencionadas por el Estado persa). Si uno lee la fuente de esa noticia aquí se percatará de que se le condena por organizar un sistema de corrupción y asaltos deliberados (aunque no da los detalles que cualquiera con un mínimo de inteligencia desea, cuando hablan de asaltos es fácil entender que se trata de muertes, es decir, se le condena a muerte por aseino y no por su preferencia sexual. En fin, a seguir intoxicando a la población con mentiras carentes de vergüenza. Miércoles, 15 de Noviembre de 2006 00:41 Autor: vidadeprofesor. Enlace permanente. Tema: Profesor en Irán 2. Comentarios » Ir a formulario
Luego, el reo no había presenciado ejecuciones en vida y, por eso, secuestró a tantas niñas...
No me parece un argumento convincente! Fecha: 15/11/2006 11:37.
Este comentario me parece una falacia tremenda:
"En Irán, donde no hay dinero para organizar un sistema judicial con cárceles que acojan a la escoria de la sociedad no les queda más remedio que despacharles al otro mundo sin contemplaciones" ¿Iran condena a la gente a muerte porque no tiene dinero para carceles? Fecha: 15/11/2006 13:19.
Hombre Rafa, no creo que las personas que acuden a una plaza de toros lo hagan con la esperanza de ver empitonado al torero, ni las que acuden al circo con la de ver al trapecista hacerse papilla contra el suelo. Son cosas muy diferentes a presenciar una ejecución como la que presentas...esas fotos dan escalofríos sólo de verlas! Es terrible y la verdad es que tú pareces quitarle importancia al hecho!
(que conste que yo aboliría las corridas de toros, pero por el sufrimiento que se causa al animal, no por el riego que corra el torero que se pone ahí porque le da la gana. No como el ahorcado de la foto) Fecha: 15/11/2006 17:59.
No entro en casos particulares, pero las ejecuciones de homosexuales en Irán no son cosa rara, y no hace falta otro motivo que ser gay y quererse.
¿O es que estos dos chicos, colgados hace un año por amarse, eran unos asesinos en serie también: http://www.flickr.com/photos/outrage/sets/72157594175121502? Igual al gobierno iraní le habría salido más barato (una ejecución pública tiene sus gastos: verdugo, cuerda, servicio de limpieza...) pagarles un billete de avión (low cost, por supuesto) a Israel, o a los Países Bajos donde los habríamos dejado quererse en paz. Fecha: 16/11/2006 12:14.
Algo debe tener el agua cuando la bendicen...!
Veo que te anticipas rápidamente a interpretarnos las noticias de Irán...? ¿Contra publicidad? Y en cualquier caso no creo que a Foucault se le pueda utilizar como 'argumento' para CASTIGAR EN PUBLICO A NADIE! Fecha: 17/11/2006 00:54.
Sólo si la vida humana tuviera el mismo valor que la animal, tendrías derecho a decir que la fiesta taurina es el mismo tipo de espectáculo mortuorio. Si la sociedad, responsable de consentirla, llegara algún día a ese convencimiento, debería empezar por la prohibición del mata-ratas. Si todo es lo mismo se podría disculpar que regalaran las orejas del reo a la más elegante de la plaza.
Fecha: 18/11/2006 16:37.
Hombre, Sr. Marqués, no ponga usted en mi boca cosas que no he dicho. Un toro no tiene el mismo valor del humano, jamás he comparado ambos. Lo que comparo es la delectación que siente el que ve morir a un condenado a muerte con la del que siente alguien con la posibilidad de que un humano muera toreando o haciendo equilibrismo.
Erasmo, que no uso a Foucault para defender nada, solo cito su regla de la certidumbre absoluta (página 100 de la edición de siglo XXI). Además a tu refrán le opongo otro: "difama que algo queda". Mireya, ese argumento lo usa el antropólogo Manuel Delgado y por supuesto hablamo del subconsciente. Max, dame argumentos para acabar con mi falacia. Leonor, quizá este reo no. Fecha: 18/11/2006 16:57.
No replicaría a las críticas a los deportes de alto riesgo, el maltrato a los animales, el rasero con el que comparamos las partidas presupuestarias para Justicia en países con dificultades... La fiesta es criticable, pero no comparable con una ejecución pública. El debate constructivo sería cómo proteger a las víctimas sin los medios disponibles en occidente. El espectador voluntario de una ejecución busca que una situación de gran injusticia se equilibre, la resolución de un trauma personal, el final de una situación de riesgo y, en menor medida, la satisfacción de un deseo de venganza. Es un gran error agarrarse a un acto terrible intentando obtener consuelo. La probabilidad de la muerte del torero profesional está presente, pero ronda en la fiesta de forma muy remota y el morbo no es demasiado exagerado. El admirador del maestro le desea lo mejor.
Fecha: 19/11/2006 01:45.
No se si malinterpreto, pero quitando la última frase, parece que no está demasiado en desacuerdo con el acto, si acaso con su forma.
Da un poco igual como se haga, el hecho es que un estado mata a uno de sus miembros legalmente. Eso es lo atroz. Da igual que sea en EEUU o en Irán. No tiene nada que ver con una corrida de toros, aunque es otra atrocidad. Fecha: 20/11/2006 22:14. |
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