Este curso me toca pasarme en la carretera, dentro de mi pequeño coche, un buen número de horas al mes ya que mi centro se encuentra en un pueblo alejado de donde resido. Como no podía ser menos hoy me han puesto la primera multa por exceso de velocidad en toda mi vida. Era tan ridícula la cantidad de km/h que excedí que ni siquiera me quitan puntos en el carnet, pero eso sí, tengo que pagar 100 euros, con lo cual todo el dinero que he ganado hoy va a parar a las arcas del Estado. Nadie pone en riesgo su seguridad ni la de los demás por ir a 138 km/h en una autovía en excelente estado de conservación. En fin, me siento como si me hubieran robado.